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Mostrando las entradas etiquetadas como poemas al viento

Ya no me dueles como antes

Ya no me dueles como antes. Ya no siento esa ansia por vadear los caminos de la incertidumbre. No siento el febril impulso de asomarme al abismo de la tristeza y dejarme caer, y caer. De flirtear con la guadaña de la parca, para abandonarme en sus brazos. En algún momento, nunca supe por qué un ángel se apiadó de mí y en mi caída libre me señaló una puerta. Mi curiosidad ganó la partida, y  entonces abrí aquella puerta, y una luz de cordura me arrancó de los brazos del mundo de  las sombras. Aún me sigues doliendo, tengo que admitirlo; pero no como antes. Mi corazón ya está encallecido y las heridas ya no me duelen. Me duele la ceguera que padecí, me duele aquella estúpida devoción hacia un cuerpo sin alma y sin remordimiento. Me duele mi ingenuidad, la lealtad sin condiciones que te profesé y que jamás me devolviste. Me duelen las horas que pasé esperando una simple muestra de cariño,  y me duelen tus migajas; pero más me duele haber...

El viento me trajo tu recuerdo

El viento me trajo tu recuerdo, insípido, sin emociones, anestesiado y sin dolor. Y al igual que vino, el viento se lo llevó. ©Texto registrado Imagen: Pixabay.com

Mala estrella

De mi mala estrella ya sabía yo antes de nacer. Por eso me negaba a venir a este mundo de locos, pero lo hice, asomé mi mala estrella una madrugada de lluvia y relámpagos en una casa inundada de humedad. Una infancia llena de juegos e ilusiones que a medida que crecía echaron a correr como el niño que nos da paso a la etapa de la madurez. No todo en la vida son risas también hay lágrimas, desilusión, decepción y alguna victoria, por qué no. Y cuando por fin la fortuna te dedica una sonrisa zalamera, esa estrella-mala puñalá la den- te vuelve la suerte de espalda; ya sea financiando a plazos un curso fantasma o atracándote a mano armada la puta realidad. Y otra vez a levantarte y echar a andar. A veces no hay más mala suerte que la gota come el vaso y te haga estallar. Ayer, sin ir más lejos, intenté suicidarme, me falló el arma y la justificación. Arreglé el arma, pero se me fueron las ganas. Y no sé si también la fatalida...

(Des)Equilibrios

Hace equilibrios sobre su cordura. Cada día un número de circo diferente para complacer a su público. Aplausos .  ¿Quiénes son?       No los conoces de nada.               ¡Más difícil todavía!                        ¡Qué coño haces!                           ¿Hasta dónde piensas llegar?                                           ¡No les debes nada!                                                         ¿Me oyes? Hoy triple salto mortal. ¿Hacia delante o hacia atrás? De verdad, déjalo no sigas. Mira la expresión de sus ojos, ...

Des-varios

Quise ponerme el mundo por montera, y lo único que hice fue cargar con sus problemas. Quise volar lejos, pero erré el rumbo y acabé en ninguna parte. Quise cumplir mis sueños, pero aún sigo durmiendo. Un clavo saca a otro clavo, eso dicen. Es mentira. Lo supe cuando te clavaste. Necesito tenazas, o mejor será tirarlo todo así no quedarás ni rastro, tampoco lo habrá de mí. Pero te habrás desterrado del todo. No tengo nada más que añadir. Y añadió sal para curar sus heridas. Registrado en Safe Creative  Codigo: 1507034554572  Licencia:   Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0

Entre dos mundos

Fotomanipulación del artista CARAS IONUT Frente al volante, la mirada fija en aquel semáforo, mientras en la radio una balada  desdibuja el paisaje. El sol acaricia suavemente la copa de los árboles. Como un flash, en milímetros de segundo, algo se superpone sin aviso zigzagueando en el tiempo. Una sensación extraña de alguna experiencia vivida, un recuerdo inconexo, o una vida paralela que se cruza a su antojo. Allí estoy, entre dos mundos que se tocan para luego separarse, y tras esos segundos el rojo da paso al verde y la vida sigue pero aquella sensación permanece. Inexplicable, recurrente y sin sentido. Registrado en Safe Creative  Código:   1505094053226

Loco solitario

Solitario como alma errante en mitad de la noche, ve derramar las horas, los días y la vida, en aquel viejo reloj de arena. Bordeando apenas la locura, baila descalzo abrazado a su depresión. La tristeza es la eterna compañera de baile de aquel joven de cuerpo ingrávido, espectador a tiempo completo y eterno soñador. En su último acto ya no queda nadie, solo cuatro sillas vacías, las paredes llenas de recuerdos y unos rayos de sol deslucidos que atraviesan las rendijas de aquel polvoriento salón. Las estrellas ya no brillan en sus noches, se apagaron cuando ella se marchó dejando tras de sí la lluvia en sus ojos, y una tormenta de desesperación. ¡Danza, danza maldito! danza entre las flores raras de tu negra amargura, estrecha la cintura de tu pena por un amor desairado. Danza porque te olvidaste de vivir tu vida, viviendo del pasado y te rendiste sin condición. ¿Para qué quieres vivir infeliz? se pregunta en voz alta mientras mesa sus cabell...

A veces me siento...

Hay días que no sé quién soy, días en que me siento como una pequeña gota en la mitad del océano, o estrella errante y solitaria en la inmensidad del Universo . Otros se me antoja ser el viento danzando entre hojas caducas en la penumbra de un bosque anunciando la llegada del invierno. A veces, no soy más que el lobo solitario que canta en la noche espantando sus miedos. Pero al anochecer, Morfeo me saca a bailar, y yo me deslizo suavemente al compás de las notas que forman la banda sonora de mis sueños.

Desencanto

Siento hartazgo de tanto borrego fanático, que a pesar de las pruebas del delito niegan lo evidente si el culpable le es simpático. Hartazgo de vendedores de humo sentados en sofás de cuero, que no son más que niñatos pijos maquillados de revolucionarios; aprendices de lobos con piel de cordero. Hastío o desencanto, ya no sé lo que siento, quizás sea asco; asco de ver a tanto hábil mentiroso, vendiendo promesas que no cumplirán. Asco y horror, ante asesinos fanáticos religiosos, impregnados  de dogmas medievales y cerriles, carniceros de víctimas inocentes bajo el auspicio de una fe. De una fe tiránica y ciega, quemando y degollando inocentes, justificando lo injustificable  en la crueldad de su “fe”. Asco de todo, de un mundo podrido que retoza en su propia podredumbre, sordo y ciego, inmóvil y cobarde que se esconde del peligro apenas lo ve. Que ignora a los débiles, a las víctimas y a todo el ...

El café

Recién molido resurge su espíritu. A fuego lento, su cuerpo humeante inunda las estancias del hogar. Sensual esencia que los sentidos despierta guiándonos a un estado de lúcida felicidad. Dulce sensación es sentir su cuerpo, tan intenso, tan voluminoso, tan fugaz. Breve pasión  de cada mañana que nos devuelve a la realidad.

Tengo miedo

Tengo miedo a  que me dejes bajo la lluvia sin un espacio en tu vida en que cobijarme. A despertar y encontrar el hueco de tu ausencia en la mañana. A no ver tu mirada mientras me acaricias. Tengo miedo, a no sentir tu calor en mitad de la noche. A que el frío de la soledad me envuelva bajo su capa. Tengo miedo a que ese mundo que un día construimos se derrumbe bajo mis pies. A convertirme en frágil recuerdo de tu memoria. Tengo miedo, sí, lo confieso. Registrado en Safe Creative  Código:   1410272406650

Te amaré

Te amaré por mil años. Lo haré cada segundo de mi vida. Te amaré hasta que mis huesos caigan derrotados. Te amaré en la juventud, lo haré cuando el tiempo dibuje nuestros cabellos de blanco. Te amaré en la mañana, y en la noche te seguiré amando. Te amaré en  mil vidas. En cada una te estaré esperando. Te amaré por siempre, y por siempre te seguiré amando. Registrado en Safe Creative  Código:   1409051918033

Existencia gris

Fotografía de Valery Simov Quizás... hubo un tiempo en que todo era de color. No ahora… Frases positivas, frases filosóficas, frases de esperanza. El que espera se desespera. Intenté que fuera de otra manera, pero...  los nubarrones poblaron mi universo. Tras la tormenta, No hubo ni un triste arcoíris, ni un maldito rayo de esperanza que diera color a este triste corazón. Me fui difuminando hasta un gris discreto;  con el tiempo ese gris fue desapareciendo para hacerme cada vez más etéreo, más imperceptible hasta dejarme invisible a los ojos de los demás. Sí, soy invisible. Transparente y  liviano como el aire. Aunque ya nadie me recuerda, todos me olvidaron y ya no me importa. Al fin y al cabo nunca les importé, y de mi no se preocuparon. Al menos me queda el consuelo de que soy feliz en mi nuevo estado. Registrado en Safe Creative   Código:   1408281844501

Ya no vuelvo..

No, no es fácil. Olvidar lo vivido, olvidar el dolor y tu amor fingido. Me descubrí  creyendo en tus palabras. De bellas vestiduras y dulces al oído. Al poco, se volvieron vacías, y descubrí al fin  que toda era mentira. Aprendiste  el papel de víctima ¡Magnífica representación! me hiciste sentir culpable y me devané los sesos encontrando la razón. Pero el tiempo es sabio, y aquella tupida venda se cayó. ¡Gracias a Dios! Y aunque  de vez en cuando lo intentes, ya no vuelvo... eso te lo juro yo. Registado en Safe Creative  Código:   1408201792943

Liberación

Como la necesidad de todo ser de respirar, así siento la necesidad de liberarme, despojarme de esa eterna máscara que un día adopté. Renacer de nuevo, sin otra piel que la mía. Mirar de frente sin bajar la mirada. Combatir el miedo a la burla y al rechazo, y aceptarme tal y como soy. No esconderme más tras los recovecos de una aparente fachada. Desvelar aquello que siempre sospecharon y que yo siempre negué. Ser yo al fin y al cabo. Liberarme de esa pesada cadena; ser libre nada más. Registrado en Safe Creative  Código:   1408041709071

Amor

Amor, ¿has oído al viento pronunciar tu nombre? fui yo quien lo grité en la noche, lo hice para que te buscara hasta el último rincón del mundo. ¿Y al mar reflejar tus ojos? Evocando tu recuerdo sus aguas me devolvieron tu mirada, para luego desaparecer entre las olas. Dime,  amor ¿Puedes ver a través de mis ojos? Si lo hicieras verías tu nombre impreso  latiendo en mi corazón .

¿Dónde está el amor?

Dime, ¿dónde te escondes? te he buscado  en cada rostro, cada mirada y en cada gesto. Pregunté tu nombre a las estrellas, al mar  y también al viento. Te busqué entre las olas del cálido verano, en el tibio otoño  y en las frías noches de invierno. Recorrí los valles de ilusiones rotas,  lagos de promesas por cumplir y  oasis de esperanzas fallidas. Sólo me queda la esperanza  de encontrar algún día ese hilo invisible  que a ti conecta mi corazón y mi mente....

¿Quién eres?

¿Quién eres? preguntas,  yo no lo sé de cierto; quizás sea tu sonrisa, o quizás un beso. Puede que el deseo en tu mirada, o tu oculto secreto; quizás tu pasión en la noche, y el fuego en tu cuerpo.