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Paso del tiempo

Ante el espejo, contempla el paso del tiempo. Como la arena en un reloj, día tras día la vida se le va escapando de las manos. Preguntándose una y otra vez qué  quedó de aquel muchacho. Y con la nieve en sus cabellos que un día fueron como el carbón y ahora de un eterno blanco, vuelve a mirarse en el espejo dubitativo y cansado.

Crónica de un desamor

Por qué vuelves ahora, si derrumbaste mis sueños. Qué te trae de regreso si decidiste marcharte  una noche en silencio. Encendiste una llama, una ilusión, para luego apagarla, sin remordimientos, sin pedir perdón. La tristeza se acomodó en mi casa, la lluvia en el salón, y pasaba un día tras otro, sombríos y sin color. Jamás he sentido tanto dolor, deseando no abrir los ojos, pero la mañana infame se sucedía día tras día y sin compasión. El dolor se fue apaciguando y el sol entró en mi balcón, las heridas fueron sanando y de alguna manera volví a ser yo. Ahora de nuevo regresas, sin remordimientos y sin previo aviso. No esperes de nuevo avivar la llama; no me busques ten compasión. De aquel fuego  no queda nada; el rescoldo  el viento se lo llevó. Y si de jugar  tienes ganas búscate otro perro que te ladre; yo te digo...adiós .

Amor

Amor, ¿has oído al viento pronunciar tu nombre? fui yo quien lo grité en la noche, lo hice para que te buscara hasta el último rincón del mundo. ¿Y al mar reflejar tus ojos? Evocando tu recuerdo sus aguas me devolvieron tu mirada, para luego desaparecer entre las olas. Dime,  amor ¿Puedes ver a través de mis ojos? Si lo hicieras verías tu nombre impreso  latiendo en mi corazón .

El amor ni se compra, ni se vende

¿Dónde está el amor?

Dime, ¿dónde te escondes? te he buscado  en cada rostro, cada mirada y en cada gesto. Pregunté tu nombre a las estrellas, al mar  y también al viento. Te busqué entre las olas del cálido verano, en el tibio otoño  y en las frías noches de invierno. Recorrí los valles de ilusiones rotas,  lagos de promesas por cumplir y  oasis de esperanzas fallidas. Sólo me queda la esperanza  de encontrar algún día ese hilo invisible  que a ti conecta mi corazón y mi mente....

Mi pecado

Mi vicio, morder suavemente tus labios. Mi pecado, enamorarme. Y mi condena, tu mirada.

¿Quién eres?

¿Quién eres? preguntas,  yo no lo sé de cierto; quizás sea tu sonrisa, o quizás un beso. Puede que el deseo en tu mirada, o tu oculto secreto; quizás tu pasión en la noche, y el fuego en tu cuerpo.