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Desencanto

Siento hartazgo de tanto borrego fanático, que a pesar de las pruebas del delito niegan lo evidente si el culpable le es simpático. Hartazgo de vendedores de humo sentados en sofás de cuero, que no son más que niñatos pijos maquillados de revolucionarios; aprendices de lobos con piel de cordero. Hastío o desencanto, ya no sé lo que siento, quizás sea asco; asco de ver a tanto hábil mentiroso, vendiendo promesas que no cumplirán. Asco y horror, ante asesinos fanáticos religiosos, impregnados  de dogmas medievales y cerriles, carniceros de víctimas inocentes bajo el auspicio de una fe. De una fe tiránica y ciega, quemando y degollando inocentes, justificando lo injustificable  en la crueldad de su “fe”. Asco de todo, de un mundo podrido que retoza en su propia podredumbre, sordo y ciego, inmóvil y cobarde que se esconde del peligro apenas lo ve. Que ignora a los débiles, a las víctimas y a todo el ...

El café

Recién molido resurge su espíritu. A fuego lento, su cuerpo humeante inunda las estancias del hogar. Sensual esencia que los sentidos despierta guiándonos a un estado de lúcida felicidad. Dulce sensación es sentir su cuerpo, tan intenso, tan voluminoso, tan fugaz. Breve pasión  de cada mañana que nos devuelve a la realidad.

La carta

La carta, tu carta, tan fría e inesperada. Ante mis ojos bailaban tus palabras desprovistas de alma, tan vacías, tan huecas y amargas. Mi corazón sobresaltado, en cada línea sufría un desgarro, digiriendo cada palabra, llorando cada desengaño. La ilusión se mudó sin avisar y el amor hizo las maletas aquella mañana temprano. Exánime, con la esperanza encogida caminé largo tiempo y sin rumbo, con aquella carta arrugada entre mis manos. La lluvia me tomó de la mano y me acarició con su manto, deshaciendo mi dolor, y tu carta en mil pedazos. Registrado en Safe Creative  Código:   1502153258356

Nothing last forever. Nada dura para siempre

I does not rain at night. I did not know. I cooked rice. But he did not want to eat. They started this. We spoke last night. I wanted that car. I loved he. But he loved she. I saw her at the party. Who decided this? He lost. He knew her. She rearched he objetive. She apparead at night. I dis not hear her that night. Nobody listened to me. He died He did not even wish to know my name. Why did I say that? Did you love her or hate her? I walked towards the park. She called the police. I have to returne home. The clock stopped.....Nothing last forever. No llueve en la noche. Yo no sabía. Cociné arroz. Pero él no quiso comer. Ellos comenzaron esto. Hablamos anoche. Yo quería ese coche. Yo lo quería a él. Pero él la quería a ella. A ella la vi en la fiesta. ¿Quién decidió esto? Lo perdí. El la conocía. Ella alcanzó su objetivo. Ella apareció en la noche. No la oí esa noche. Nadie me oyó. El murió. Ni siquiera quería saber mi nombre. ¿Por qué d...

El poder de las palabras

Las palabras... poderosa arma, capaces de encumbrarte a lo más alto, o de hundirte hasta tocar el suelo. A veces tan vacías, tan huecas, y otras en cambio cargadas de sentimientos a flor de piel. Palabras que derraman sangre, cargadas de veneno mezcladas con amarga hiel. Palabras frías como agujas de hielo, enhebrando la amargura de un desolado corazón. Palabras duras como rocas golpeando la razón. Palabras dulces, que acarician el alma. Palabras que son motor de vida, tan alegres, tan aromáticas y puras como el jazmín. Palabras tan poderosas, capaces de forjar imperios, o pulverizarlos sin compasión.